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Estudiantes de Arquitectura de la UIC proponen soluciones industrializadas para afrontar la crisis de acceso a la vivienda desde una perspectiva interescalar, combinando la planificación urbana, los nuevos modelos de habitar y el desarrollo constructivo.
Los estudiantes de UIC Barcelona School of Architecture han presentado sus Trabajos de Final de Grado (TFG) sobre cómo la arquitectura puede contribuir a afrontar uno de los principales retos sociales actuales mediante nuevos sistemas constructivos, soluciones prefabricadas y formas innovadoras de organizar y habitar los espacios residenciales. Los TFG de los estudiantes se han expuesto los días 19, 20 y 21 de octubre en Roca Barcelona Gallery.
Los trabajos tratan de responder a la dificultad de acceder a una vivienda adecuada y asequible. Para resolver el reto global, han investigado alternativas que permitan optimizar los procesos de construcción, reducir los tiempos de ejecución y explorar nuevas posibilidades estructurales y materiales. Las propuestas también han incorporado modelos de convivencia y usos compartidos, así como espacios adaptados a las necesidades contemporáneas.
Los TFG han estado coordinados por los arquitectos y profesores Alberto Burgos y Álvaro Cuéllar, y Josep Miàs y Anna Gutiérrez. Dos de los trabajos de final de grado también están relacionados con Balcones Industrializados Plegables (BIP), liderado por Vicenç Sarrablo, y sobre Intervención en Patrimonio Arquitectónico, dirigido por Josep Lluís i Ginovart.
El tribunal ha contado con la participación del arquitecto Bob Sheil como presidente, reconocido por su trayectoria académica y por haber dirigido The Bartlett School of Architecture entre 2014 y 2021. Sheil es, además, fundador del congreso internacional FABRICATE, cuya próxima edición se celebrará en Barcelona en 2027.
“En España y en toda Europa tenemos un serio reto de vivienda social. La potencia de investigación sobre el problema planteado por parte de los alumnos ha sido espectacular. Han realizado propuestas muy interesantes y diversas para solucionarlo en todo tipo de ambientes, tanto en Barcelona como en el resto del mundo”, explica Alberto Burgos. Destaca, además, el papel de la universidad en la búsqueda de soluciones: “es una apuesta pedagógica que aporta a la sociedad, que es uno de los papeles inherentes a la investigación académica”.
Por su parte, Josep Miàs ha destacado que "la UIC permite esta libertad para trabajar los temas que nos interesan. El tema residencial está en boca de todo el mundo y creíamos que había que llevarlo a un terreno especulativo, de investigación, en un contexto en el que todo es posible”, explica.
Los proyectos, abordados desde una perspectiva interescalar, entiende la relación entre el edificio, el espacio urbano y su entorno como una parte esencial de la propuesta. Los estudiantes han trabajado sobre ámbitos de entre 2.000 y 5.000 m², explorando densidad, espacios intermedios y distintos grados de privacidad.
Esta aproximación les ha permitido estudiar cómo se construye una vivienda, cómo se relaciona con su contexto y cómo responde a las necesidades de quienes la habitan. La industrialización y la prefabricación se han convertido en herramientas para investigar nuevas formas de producir vivienda, sin dejar de lado la calidad espacial, la habitabilidad y la dimensión social de la arquitectura. Asimismo, los trabajos han profundizado en la resolución técnica de las propuestas, hasta llegar a desarrollar detalles constructivos a escala real.
En el marco de la presentación de los trabajos, se han entregado el Premio Fundación Mutua de Propietarios de Accesibilidad, el Premio ROCKWOOL de Sostenibilidad, y el Premio TFG Daikin – Schneider Electric de Instalaciones en Arquitectura.
El Premio Fundación Mutua de Propietarios de Accesibilidad ha reconocido tres proyectos. El primer premio ha sido para Luca Vladimir Motca, por su proyecto “JOC. Medio metro menos”, una propuesta de vivienda que sitúa la accesibilidad, la experiencia sensorial y el juego infantil en el centro del diseño arquitectónico. El segundo premio ha sido para Claudia Blanes, y el tercer premio ha recaído en Alexia Espinas Vergara.
El Premio ROCKWOOL de Sostenibilidad ha sido otorgado a Olivia de Burgh, por su proyecto The Productive Platform, reconocido por sus aportaciones en materia de sostenibilidad.
El Premio TFG Daikin – Schneider Electric de Instalaciones en Arquitectura 2026 ha distinguido el proyecto de la estudiante Blanca Baranera por su propuesta en el ámbito de las instalaciones aplicadas a la arquitectura.
A través de estos proyectos y reconocimientos, UIC Barcelona School of Architecture refuerza su apuesta por una formación que integra la investigación, la innovación constructiva y el compromiso con los retos sociales y urbanos contemporáneos.