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Los conductos EI para evacuación de humos deben cumplir el CTE DB-SI para mantener la compartimentación contra incendios y evitar la propagación del fuego.
En los sistemas de protección contra incendios, los conductos de evacuación de humos desempeñan una función esencial en edificios industriales, terciarios e infraestructuras críticas, según afirman desde Jeremias. Sin embargo, estos elementos no deben entenderse únicamente como conductos para la extracción de gases, sino como parte de la estrategia de compartimentación contra incendios definida por el Código Técnico de la Edificación, CTE.
El Documento Básico DB-SI, Seguridad en caso de incendio, establece que cualquier elemento que atraviese un sector de incendio debe mantener la misma resistencia al fuego que el elemento compartimentador. Esto implica que un conducto que atraviese un forjado o muro sectorizador debe disponer de una clasificación EI equivalente al tiempo requerido para ese sector.
Cuando esta condición no se cumple, la compartimentación pierde su eficacia y el incendio puede propagarse a través de ese punto, comprometiendo la seguridad del edificio.
La clasificación EI define el comportamiento de los sistemas constructivos frente al fuego mediante dos parámetros fundamentales:
Por ejemplo, un sistema EI120 debe mantener estas condiciones durante 120 minutos en un ensayo normalizado.
Estos ensayos permiten verificar el comportamiento del conducto bajo condiciones que simulan un incendio real. Cuando un conducto atraviesa distintos sectores de incendio, su clasificación debe ser igual o superior a la resistencia al fuego exigida para la compartimentación del edificio.
En caso contrario, se introduce un punto vulnerable en el sistema de protección pasiva.
Un conducto sin la clasificación EI adecuada puede convertirse en una vía de propagación del incendio.
Entre los principales riesgos destacan:
Estas situaciones reducen la eficacia del sistema de control de humos y aumentan el riesgo tanto para los ocupantes del edificio como para los equipos de intervención.
La clasificación EI se obtiene mediante ensayos realizados en condiciones específicas. Para garantizar el mismo comportamiento en obra, la instalación debe reproducir esas condiciones de ensayo.
Entre los aspectos que influyen directamente en la resistencia al fuego del sistema destacan:
Uno de los puntos más sensibles se encuentra en los encuentros con elementos sectorizadores. El sellado de estos pasos debe mantener la misma clasificación EI que el conducto y el elemento atravesado, garantizando la continuidad de la compartimentación.
El diseño de conductos resistentes al fuego debe abordarse desde la fase de proyecto.
Es necesario analizar las exigencias del CTE DB-SI en función de factores como:
Este análisis permite determinar qué tramos requieren clasificación EI y cuál debe ser su nivel de resistencia al fuego.
La selección de sistemas ensayados y certificados conforme a normativa europea aporta mayor seguridad técnica y facilita la validación del proyecto por organismos de control.
Además, el diseño debe coordinarse con el resto de medidas de protección pasiva contra incendios, garantizando un comportamiento coherente del edificio frente a un incendio.
Conclusión
La compartimentación contra incendios es uno de los pilares de la seguridad en edificios. Si alguno de sus elementos falla, el incendio puede propagarse más allá del sector afectado.
Garantizar que los conductos de evacuación de humos cumplen la resistencia al fuego exigida por el CTE y que su instalación se realiza correctamente permite preservar la eficacia de esta estrategia de protección.
En este contexto, los sistemas de conductos con clasificación EI, como las soluciones DW-EI 30, EI 120 o EI 240, contribuyen a mantener la continuidad de la compartimentación y mejorar la seguridad frente a la propagación del incendio.