por DPArquitectura 15 de abril, 2020 Detalles comentarios Bookmark and Share
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La situación creada por la grave pandemia de coronavirus ha motivado la adopción de medidas extraordinarias para luchar contra la enfermedad, inicialmente a través de la declaración del estado de alarma y, posteriormente, con la aprobación del Real Decreto ley 10/2020. En este contexto, "la industria española ha sido y es una parte activa del esfuerzo colectivo que la sociedad está realizando para luchar contra la enfermedad, y está siendo a su vez, de forma directa y por su efecto inducido en el sector servicios, el activo más sólido para mantener la actividad económica", dicen desde la Alianza

La industria productiva española genera hoy el 13% del PIB y el 12% del empleo de forma directa, si bien sus efectos indirectos e inducidos alcanzan respectivamente, el 43% de la riqueza y el 30% del empleo. Los puestos de trabajo en la industria son de alta calidad en términos de salario, estabilidad y formación, y su contribución es proporcionalmente superior a la de otros sectores a las cuentas públicas en términos de cotizaciones, IRPF derivado, IVA, impuestos especiales y otras figuras tributarias.

La industria es también responsable del 92% de las exportaciones de mercancías y de más del 50% de la inversión privada en investigación, innovación y desarrollo tecnológico, área fundamental no sólo para impulsar la competitividad, sino también para facilitar el desarrollo de productos y tecnologías que garanticen la sostenibilidad y la lucha eficaz contra el cambio climático.

Por todo ello, desde la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, a la que pertenecen Oficemen (cemento) y Unesid (siderurgia), entre otras, "además de contribuir de forma indispensable a la generación productos esenciales para luchar contra la crisis sanitaria, consideramos que es necesario impulsar progresivamente el resto de actividades industriales y el sector de la construcción, para que ejerzan su fundamental papel tractor de la economía, adoptando medidas urgentes que paralelamente estimulen la demanda y la competitividad de las empresas".

Y en este sentido, "estimamos que es improrrogable que la Vicepresidencia Económica del Gobierno y el Ministerio de Industria activen y lideren un programa de medidas de rápida implantación", apoyadas en cinco ejes: •

  • Impulsar la inversión pública en infraestructuras, vivienda pública y rehabilitación. •
  • Estimular de forma efectiva la demanda del automóvil. •
  • Reducir de forma coyuntural las cargas impositivas de los sectores sometidos a competencial internacional. •
  • Adoptar medidas que incidan en la reducción de los costes vinculados a la energía, tales como la suspensión del impuesto de generación 15/2012, o la garantía de compensación de los costes indirectos de CO2. •
  • Promover medidas que favorezcan el acceso a los mercados internacionales y potencien la actividad exportadora.

Desde la Alianza, "consideramos imprescindible el establecimiento de un programa concreto de medidas capaces de incrementar la demanda a nivel nacional y mejorar la competitividad de nuestras empresas en el mercado internacional", concluyen.

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