por DPArquitectura 27 de julio, 2015 Detalles comentarios Bookmark and Share
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Osirys es un proyecto financiado por la Unión Europea que busca dar respuesta a esta creciente necesidad de mejorar la calidad del aire interior y la eficiencia energética mediante el desarrollo de biocomposites y productos procedentes de fuentes naturales, así como su posterior aplicación en la rehabilitación y en la construcción de nuevos edificios.

Estos nuevos materiales presentan una gran variedad de funciones capaces de cumplir los estrictos requisitos del Código de Construcción, que serán evaluados en condiciones reales a través de dos demostradores ubicados en el sur y el norte de Europa.

La calidad del aire interior y las emisiones que producen los materiales de construcción han sido durante las últimas décadas un gran reto para la industria, los científicos y los consumidores. En los últimos años se está consolidando una creciente tendencia por reemplazar materiales de construcción (como los ladrillos tradicionales y el mortero) que liberan contaminantes como los COVs, el formaldehido, partículas y fibras, por fachadas multicapa.

Estas fachadas están compuestas por varias capas que proporcionan las propiedades de aislamiento y protección requeridas a las fachadas tradicionales y que normalmente están diseñadas para tener una fachada exterior ventilada y una parte interior formada por paredes de yeso. La pared interior de la fachada consiste en diversos paneles que proporcionan aislamiento, así como protección contra incendios e inundaciones. 

El consorcio del proyecto trabaja actualmente en el desarrollo de estos nuevos materiales de construcción eco-innovadores capaces de proporcionar un ambiente interno más saludable, con el fin de obtener una solución integral a los retos actuales de emisiones a los que se enfrenta la industria de la construcción.

Estos innovadores materiales mejorarán la calidad del aire mediante la eliminación de microorganismos, incrementando el aislamiento térmico y acústico y controlando la transpirabilidad de los sistemas de construcción. 

Este proyecto de cuatro años está coordinado por Tecnalia en colaboración con Acciona, AIMPLAS, ENAR y VISESA (España); NetComposites (Reino Unido); Fraunhofer, SICC y Tecnaro (Alemania); IVL (Suecia); Conenor y VTT (Finlandia); Omikron (Hungría); UNStudio (Holanda); Bergamo Technologie (Polonia); Collanti Concorde (Italia); y Amorim Cork Composites (Portugal). 

 El papel de AIMPLAS en el proyecto está relacionado principalmente con la funcionalización del grafeno para su aplicación en resinas termoestables y la adaptación del proceso de pultrusión a la fabricación de perfiles de fibras naturales y bioresinas.

El proyecto ha recibido financiación del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea para la investigación, desarrollo tecnológico y demostración en virtud del acuerdo de subvención 609067.

Estos nuevos materiales presentan una gran variedad de funciones capaces de cumplir los estrictos requisitos del Código de Construcción, que serán evaluados en condiciones reales a través de dos demostradores ubicados en el sur y el norte de Europa. La calidad del aire interior y las emisiones que producen los materiales de construcción han sido durante las últimas décadas un gran reto para la industria, los científicos y los consumidores. En los últimos años se está consolidando una creciente tendencia por reemplazar materiales de construcción (como los ladrillos tradicionales y el mortero) que liberan contaminantes como los COVs, el formaldehido, partículas y fibras, por fachadas multicapa. Estas fachadas están compuestas por varias capas que proporcionan las propiedades de aislamiento y protección requeridas a las fachadas tradicionales y que normalmente están diseñadas para tener una fachada exterior ventilada y una parte interior formada por paredes de yeso. La pared interior de la fachada consiste en diversos paneles que proporcionan aislamiento, así como protección contra incendios e inundaciones. El consorcio del proyecto trabaja actualmente en el desarrollo de estos nuevos materiales de construcción eco-innovadores capaces de proporcionar un ambiente interno más saludable, con el fin de obtener una solución integral a los retos actuales de emisiones a los que se enfrenta la industria de la construcción. Estos innovadores materiales mejorarán la calidad del aire mediante la eliminación de microorganismos, incrementando el aislamiento térmico y acústico y controlando la transpirabilidad de los sistemas de construcción. Este proyecto de cuatro años está coordinado por Tecnalia en colaboración con Acciona, AIMPLAS, ENAR y VISESA (España); NetComposites (Reino Unido); Fraunhofer, SICC y Tecnaro (Alemania); IVL (Suecia); Conenor y VTT (Finlandia); Omikron (Hungría); UNStudio (Holanda); Bergamo Technologie (Polonia); Collanti Concorde (Italia); y Amorim Cork Composites (Portugal). El papel de AIMPLAS en el proyecto está relacionado principalmente con la funcionalización del grafeno para su aplicación en resinas termoestables y la adaptación del proceso de pultrusión a la fabricación de perfiles de fibras naturales y bioresinas. El proyecto ha recibido financiación del Séptimo Programa Marco de la Unión Europea para la investigación, desarrollo tecnológico y demostración en virtud del acuerdo de subvención 609067.
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