por DPArquitectura 5 de marzo, 2026
< Volver

El arquitecto toledano Miguel Díaz Martín considera que la arquitectura es un medio para transformar la vida de las personas, lo que le invita a escuchar y prestar atención a las necesidades de cada cliente, el entorno y la materialidad a emplear. La tendencia actual pasa por pensar edificios más ecológicos, que reduzcan su impacto y sepan aprovechar la orientación, la ventilación y la iluminación natural, apostando por energías renovables y consumos casi nulos.

La arquitectura es…

Una disciplina apasionante que va más allá de la construcción de ciudades, edificios o espacios, es una herramienta perfecta al servicio de la sociedad para si cabe, ayude a transformarla.

¿Qué es lo que le acercó a la arquitectura?

El reto y el aprendizaje constante, mi extrema curiosidad como ser humano, el arquitecto se encuentra en formación a lo largo de toda su carrera profesional, es un oficio que no permite que caigas en la monotonía, obliga a la reflexión y a la meditación incesante buscando siempre soluciones a los problemas que se plantean.

En un mundo tan cambiante, ¿se ajusta hoy en día la realidad de esta disciplina a lo que usted imaginó?

Cuando uno estudia arquitectura vive en el mundo de las ideas; no hay límites en cuanto a creatividad y la realidad que se percibe durante esos años es muy diferente a la que se encuentra uno como profesional fuera de la escuela. Actualmente, la peor parte es el tiempo que dedicamos a la burocracia, esa es la realidad que no imaginé y a la que me enfrento continuamente, pero a la que de vez en cuando me resisto. Hay demasiado ruido que no nos deja pensar con claridad. 

¿Existe una visión unificada de la profesión entre las y los arquitectos? O se dan diferentes sensibilidades.

Efectivamente existen diversas sensibilidades, hay arquitectos que se centran en la parte más emocional de cómo los espacios hacen sentir a las personas, otros se vinculan más a la cultural o material empleando elementos típicos de una zona.

La arquitectura en un campo muy diverso y por eso creo en la importancia de contar con un equipo en el que no se piense y se entienda la arquitectura de la misma manera, ya que fomenta la elaboración de un discurso con más riqueza y, por tanto, más amplio.

¿Es la arquitectura, como concepto, un método para ordenar la sociedad?

Sí, podría considerarse un mecanismo para conseguir tal efecto. La arquitectura influye claramente en la forma de interactuar de los usuarios, al final tanto con un proyecto de escala pequeña, como puede ser una plaza a un edificio de viviendas, no dejamos de abordar temas de identidad cultural, que fomentan el concepto de pertenencia, la sostenibilidad del entorno o la accesibilidad.

¿Tiene libertad para crear? o la propiedad aún pesa mucho en las decisiones...

En nuestro estudio siempre utilizamos la palabra “proponer” en vez de “crear”, creemos firmemente en que la labor del arquitecto es abordar los problemas y proponer soluciones. No obstante, al abordar los diversos ámbitos de la arquitectura cuento con bastante libertad, aunque el cliente siempre tiene un peso muy importante tanto en el ámbito público como privado. En el caso del privado, suelo plantear una primera reunión en la que nos conocemos y vemos si nos encontramos en sintonía, si es así continuamos.

Cada proyecto es una sucesión de reuniones en las que vamos avanzando de manera progresiva dando pie a numerosos debates. Actualmente tenemos la suerte de que aquellos que llegan a nuestro estudio es porque les interesa nuestra arquitectura, por lo que suelen confiar en nuestras decisiones.

¿Qué es lo que inspira su trabajo?

Algo que siempre hacemos es visitar el lugar, la mayor inspiración proviene siempre del entorno inmediato. No entendemos la arquitectura como un proceso endogámico donde los arquitectos nos encerramos a pensar y a proponer soluciones. Todo lo que rodea al lugar condiciona su arquitectura, sus gentes, su cultura, el clima, los medios y materiales locales, hoy en día no se debería dar la espalda al lugar. Entendemos que no debería ser igual un edificio o espacio en Cádiz que en Zarautz, aunque ambos tengan mar.  La primera idea siempre surge una vez se visita y se estudia el sitio o paraje donde se ubica el encargo.

¿Tiene tendencia por algún material en concreto a la hora de planificar sus proyectos?

Sí, actualmente nos gusta trabajar con el acero, lo incorporamos de una u otra forma en los proyectos. Algunas veces a modo de celosía contemporánea en las fachadas o como elemento significativo dentro de las viviendas. Es un material que es capaz de enriquecer y complementar a otros y que genera atmosferas y texturas, bajo mi punto de vista, muy interesantes. Aunque, como manifestaba anteriormente, la arquitectura es un proceso constante de aprendizaje y por eso trabajamos e investigamos en diferentes materiales. Actualmente estamos empleando el hormigón y la cerámica; esta última nos brinda multitud de soluciones. La hemos planteado en varios concursos y creemos que es un material local con altas posibilidades. Como bien sabéis tenemos ubicado nuestro estudio en un ámbito geográfico con una gran presencia y tradición de este material.

¿Está suficientemente preparado el sector de la construcción para plasmar los proyectos arquitectónicos de manera fiel a la idea inicial?

Actualmente creo que no. O, por matizar, diría que en ciertas zonas no. Cuando existe tradición por un material y por un tipo de ejecución, plantear otras formas genera demasiado respeto y desconfianza, siendo muy difícil encontrar personal dispuesto a arriesgarse. También se debe a que los oficios están desapareciendo, pero en nuestro estudio somos valientes y perseverantes, finalmente encontramos a la empresa o persona adecuada

¿Cómo valora el auge de la construcción industrializada?

La construcción industrializada supone un cambio significativo en la edificación, tiene la capacidad de reducir los tiempos y costos, además de optimizar el gasto de material, pudiendo incluso verse como algo positivo respecto de la sostenibilidad pero, al mismo tiempo supone una estandarización y dependencia de las tecnologías, perdiendo el valor de lo artesanal y alejándose de un producto pensado para un lugar y unas condiciones sociales concretas reduciendo a la vez la creatividad. Es posible caer en la producción estandarizada, por lo que hay que saber utilizar la industrialización a favor de una mejor arquitectura.

La necesidad de avanzar hacia la descarbonización, ¿condiciona el modelo arquitectónico?

Es uno de los sectores que más se ve afectado debido a su impacto medioambiental por la construcción y el uso de los edificios. Nos estamos enfrentando a un cambio en el pensamiento y planteamiento de los procesos productivos adaptándonos a las nuevas exigencias sociales, económicas y por ende medioambientales. Esto obliga a estar en constante formación y volver a apostar por técnicas tradicionales. Creemos que una forma muy eficiente de construir es hacer lo estrictamente necesario y apostar por la construcción local. Además, esto último fija población en el territorio, sobre todo en zonas de riesgo de despoblación. No entendemos la arquitectura como un proceso dependiente de la tecnología, aunque no huimos de ella, nos servimos de la misma en muchos aspectos, pero si creemos que no hay materiales contemporáneos, sino una forma contemporánea de utilizarlos.

En ocasiones da la sensación que prima la estética en los proyectos.

Puede que esto ocurra cuando hablamos de edificios o entornos de gran impacto social, en los que se busca de forma explícita convertirlo en un elemento icónico. Desde nuestra experiencia, la belleza no debe buscarse como un elemento independiente del proyecto, sino que debe resultar del proceso, la materialidad empleada, el programa, la construcción. Alejarse de la superficialidad y abrazar un enfoque que resuelva las necesidades, una arquitectura con una base meditada suele generar mejores resultados.

¿Se ha pasado ya la tendencia de contratar arquitectos estrella por parte de las administraciones?

En los últimos años, esta dinámica se ha visto reducida. El arquitecto estrella se ha asociado durante mucho tiempo a la realización de arquitecturas muy personales, a primar como decíamos en la anterior pregunta, la estética sobre la funcionalidad y a contar con presupuestos que se disparaban no siempre con buenos resultados. Actualmente, todos los proyectos salen a licitación pública, generando concursos de arquitectura en los que se valoran otros factores, como son la sensibilidad con el contexto social, la funcionalidad, o un menor coste en su ejecución… apostando por el empleo de un mercado circular e incluso la participación ciudadana. Esto genera más oportunidades y permite a arquitectos que no cuentan con este renombre a demostrar su capacidad aportándonos proyectos brillantes.

¿Hacia dónde se dirige la arquitectura actual?

Por lo que estamos viendo actualmente hay varios puntos clave.

La sostenibilidad cada vez adquiere más fuerza. Pensar edificios más ecológicos que reduzcan su impacto y sepan aprovechar la orientación, la ventilación y la iluminación natural, apostando por energías renovables y consumos casi nulos. La rehabilitación también estaría dentro de esta categoría ya que reduce la expansión urbana descontrolada que consume gran cantidad de recursos y ayuda a revitalizar la propia ciudad manteniéndola vigente.

La industrialización es otro factor comentado anteriormente, que reduzca los tiempos de ejecución unido a apostar por materiales innovadores que se generen a partir de elementos reciclados.

Como tercer punto, una arquitectura menos encorsetada y más flexible, que mute con el tiempo según las necesidades de cada familia o del propio trabajo generando espacios multifuncionales. Habría que apostar por la densidad urbana sin perder la calidad de los espacios, e igualmente por la mezcla de usos, con una ciudad menos segregada, con acceso a lo necesario en un radio de espacio y tiempo mínimo. De alguna manera, creemos que debemos de aprender del pasado para adivinar o acertar con el futuro.

Tags:

Noticias relacionadas

comments powered by Disqus

Utilizamos cookies propias y de terceros para analizar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de sus hábitos de navegación (por ejemplo, páginas visitadas o videos vistos). Puedes obtener más información y configurar sus preferencias.

Configurar cookies

Por favor, activa las que quieras aceptar y desactiva de las siguientes las que quieras rechazar. Puedes activar/desactivar todas a la vez clicando en Aceptar/Rechazar todas las cookies.

Aceptar/rechazar todas
Cookies Analíticas

Cookies que guardan información no personal para registrar información estadística sobre las visitas realizadas a la web.

Cookies de Marketing

Cookies necesarias para determinadas acciones de marketing, incluyendo visualización de vídeos provenientes de plataformas como Youtube, Vimeo, etc. y publicidad de terceros.

Cookies de Redes Sociales

Cookies relacionadas con mostrar información provenientes de redes sociales o para compartir contenidos de la web en redes sociales.