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El coste de las actuaciones y la falta de acuerdo frenan las reformas, mientras el 78% de las comunidades no ha realizado mejoras de accesibilidad.
Solo el 3% de los cerca de 9,8 millones de edificios residenciales de España, alrededor de 292.000 inmuebles, dispone de un recorrido completamente accesible desde la calle hasta la puerta de la vivienda. El 97% restante presenta al menos una barrera, según el I Barómetro de la Accesibilidad de la Fundación Mutua de Propietarios.
El estudio analiza cómo las barreras arquitectónicas condicionan la autonomía de las más de 2,41 millones de personas con movilidad reducida que, según los datos recogidos en el informe, viven en España.
Entre este colectivo, el 29% se plantea cambiar de barrio debido a las dificultades para desarrollar una vida independiente. El problema también se refleja entre el conjunto de la población: un 18% considera que tendría que cambiar de municipio y un 22%, de barrio, si necesitara desplazarse en silla de ruedas.
Las dificultades aumentan al analizar el acceso al propio inmueble. Según el Barómetro, el 33% de los españoles considera que tendría que cambiar de edificio si necesitara utilizar una silla de ruedas.
La antigüedad del parque construido influye en esta percepción. El 49% de quienes viven en edificios anteriores a 1964 considera que su inmueble no es adecuado para personas con movilidad reducida. Entre los residentes en construcciones más recientes, este porcentaje desciende al 14%.
"Necesitamos avanzar hacia entornos concebidos para todas las personas, en los que la accesibilidad sea un elemento esencial de la planificación urbana", señala Cristina Pallàs, directora de la Fundación Mutua de Propietarios.
La adaptación del parque residencial se enfrenta principalmente a obstáculos económicos y de gestión. El coste de las actuaciones, citado por el 31%, aparece como el principal freno, seguido por la falta de acuerdo en las comunidades de propietarios, con un 17%.
Como resultado, el informe indica que el 78% de las comunidades no ha ejecutado mejoras en materia de accesibilidad. Además, el 61% no prevé realizar actuaciones de este tipo durante los próximos años.
Estos datos adquieren especial relevancia ante el envejecimiento de la población y la necesidad de adaptar progresivamente edificios construidos bajo criterios de accesibilidad diferentes a los actuales.
Los problemas no se limitan a los elementos comunes del edificio. El estudio señala que el 36% de los españoles considera que tendría que abandonar su vivienda actual si desarrollara problemas de movilidad.
A ello se suma el coste de adaptar el interior del inmueble. El 84% considera que adecuar económicamente su vivienda a nuevas necesidades de movilidad resultaría complicado.
El Barómetro sitúa así la accesibilidad de edificios y viviendas como un factor relacionado no solo con la eliminación de barreras actuales, sino también con la capacidad del parque residencial para responder al progresivo envejecimiento de sus ocupantes.