Empresas Premium
Las fábricas españolas recuperaron 2,8 millones de toneladas de materias primas alternativas en 2024, aunque mantienen distancia respecto a Europa.
La industria cementera española utilizó en 2024 un 42,4% de combustibles procedentes de residuos, el porcentaje más elevado de la serie histórica, según la actualización del Observatorio de Economía Circular en la Industria Cementera. El estudio, desarrollado por la Fundación Cema en colaboración con el Institut cerdà, recoge ya datos correspondientes a un periodo de 20 años, entre 2004 y 2024.
Los indicadores muestran también un aumento en el aprovechamiento de residuos como materias primas. Durante 2024 se recuperaron 2,8 millones de toneladas de materias primas recicladas, equivalentes al 11,4% del total empleado por el sector para la fabricación de clínker.
Este porcentaje supone una mejora de casi tres puntos porcentuales respecto a 2023.
Desde 2004, primer ejercicio incluido en el Observatorio, la industria cementera ha incorporado a sus procesos de fabricación cerca de 58 millones de toneladas de materiales procedentes de residuos como materias primas.
Entre los materiales utilizados se encuentran las escorias de alto horno, cenizas volantes y otros subproductos minerales generados por diferentes actividades industriales. Su aprovechamiento permite sustituir parcialmente materias primas convencionales en la fabricación de cemento.
Según los datos recogidos por el Observatorio, el uso de estos materiales contribuye a reducir el consumo de recursos naturales y evita que determinados residuos aprovechables terminen en vertedero.
En este ámbito, España mantiene margen de mejora. La Fundación Cema señala que el 47% de los residuos municipales españoles acaba todavía en vertedero, frente al 23% de media de la Unión Europea. En Alemania, Países Bajos, Suecia o Dinamarca esta proporción se sitúa por debajo del 10%.
La utilización de residuos como fuente energética también avanzó durante 2024. Las fábricas de cemento consumieron 1,1 millones de toneladas de combustibles derivados de residuos, que representaron el 42,4% del combustible total utilizado.
El dato constituye el mayor porcentaje registrado por la industria cementera española desde el comienzo de la serie.
Pese al crecimiento, España continúa por debajo de la media de la Unión Europea, situada en el 58% de sustitución de combustibles. Países como Austria, Alemania, Suiza o Noruega superan el 70%.
Las fábricas españolas autorizadas para utilizar combustibles alternativos pueden emplear hasta 77 tipos diferentes de residuos. Entre los más utilizados figuran los combustibles derivados de residuos, Cdr, la biomasa, los neumáticos fuera de uso, Nfu, y los lodos secos de depuradora.
El aprovechamiento de residuos con contenido de biomasa permite, además de reducir el consumo de combustibles fósiles, disminuir las emisiones de CO₂ asociadas al proceso, según la Fundación Cema.
La actualización permite analizar dos décadas de evolución de la economía circular en la industria cementera. Entre 2004 y 2024, el sector ha incorporado cerca de 73 millones de toneladas de materiales procedentes de residuos.
De esta cantidad, aproximadamente 58 millones de toneladas se utilizaron como materias primas y 15 millones como combustibles alternativos.
El Observatorio permite consultar la evolución de estos indicadores por comunidades autónomas, tipos de residuos y combustibles. También incorpora información sobre la normativa nacional y europea relacionada con esta actividad.
La comparación europea señala como uno de los principales retos del sector español el aumento de la sustitución de combustibles fósiles. La Fundación Cema apunta a la homogeneización de criterios regulatorios y administrativos entre comunidades autónomas como uno de los factores necesarios para facilitar un mayor aprovechamiento de residuos no reciclables.