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Caparroso dará un paso decisivo hacia la industria sostenible. El Gobierno de Navarra ha declarado Proyecto de Interés Foral el plan de descarbonización impulsado por Rockwool Peninsular en su planta de Caparroso, una iniciativa que prevé una inversión superior a los 60 millones de euros y que permitirá culminar en 2028 la electrificación de sus procesos productivos.
La decisión reconoce el carácter estratégico de una actuación que refuerza el papel de Navarra como referente en transición energética e innovación industrial. Con este proyecto, la factoría navarra se situará entre las instalaciones más avanzadas del grupo Rockwool en Europa en materia de sostenibilidad, al eliminar progresivamente el uso de combustibles fósiles en su proceso de fabricación.
La inversión se completa con otros 4 millones de euros ya destinados a la infraestructura eléctrica necesaria para acometer la transformación. Además, la fase final contará con una ayuda de 18 millones de euros procedente del PERTE de Descarbonización Industrial del Gobierno de España.
Para Santiago Osés, director de la planta de Rockwool Peninsular, el reconocimiento institucional supone un respaldo a una estrategia iniciada hace varios años. "Este proyecto representa mucho más que una inversión. Es la culminación de una hoja de ruta que comenzamos en 2021 para descarbonizar nuestra actividad y avanzar hacia una planta completamente electrificada, garantizando competitividad, empleo y futuro desde Navarra", señala.
La estrategia de descarbonización de Rockwool arrancó en 2021 con un ambicioso programa basado en tres pilares: eficiencia energética y energías renovables, economía circular y electrificación de los procesos industriales.
Desde entonces, la compañía ha desarrollado distintas actuaciones destinadas a reducir su huella ambiental. Entre ellas destaca la rehabilitación energética de sus oficinas, que ha permitido reducir el consumo en un 70%, la implantación de sistemas para recuperar el calor residual generado por los hornos y la puesta en marcha del primer parque solar fotovoltaico del grupo Rockwool, capaz de cubrir actualmente alrededor del 15% de las necesidades eléctricas de la planta.
La empresa también ha incorporado vehículos eléctricos para el transporte interno y ha impulsado soluciones logísticas más sostenibles mediante sistemas de transporte intermodal de mercancías.
Otro de los ejes principales del proyecto ha sido la apuesta por la economía circular. A través de su programa Rockcycle, la compañía ha reforzado la recuperación y reutilización de materiales procedentes del sector de la construcción.
Solo durante 2025, la planta recicló cerca de 1.000 toneladas de lana de roca y recuperó 45.000 palés, evitando el desperdicio de materiales y favoreciendo su reincorporación a la cadena productiva.
La empresa defiende una gestión basada en la reutilización de recursos y la deconstrucción selectiva de edificios frente a los procesos tradicionales de demolición, con el objetivo de facilitar el reciclaje de materiales y reducir el impacto ambiental del sector.
La fase definitiva del plan llegará en 2028 con la electrificación completa del proceso de fusión de la roca basáltica utilizada para fabricar lana de roca. Este cambio permitirá sustituir los combustibles fósiles por energía eléctrica, reduciendo de forma significativa las emisiones asociadas a la actividad industrial.
Para abastecer la nueva demanda energética, Rockwool desarrollará un sistema híbrido de generación renovable que combinará la ampliación del parque solar existente con la instalación de un aerogenerador. Ambas infraestructuras alcanzarán una potencia conjunta cercana a los 12 MW y permitirán generar aproximadamente el 15% de la electricidad consumida por la planta.
Del total de la inversión prevista, unos 50 millones de euros se destinarán a la electrificación del proceso productivo y otros 10 millones al desarrollo de las nuevas instalaciones energéticas.
Según las estimaciones de la compañía, la actuación permitirá evitar la emisión de unas 40.000 toneladas de CO₂ al año, una cifra equivalente a las emisiones anuales generadas por el parque de vehículos de una ciudad del tamaño de Pamplona.
La transformación se apoyará además en una nueva línea eléctrica de 16 kilómetros, actualmente en construcción, que garantizará el suministro necesario para el funcionamiento de la planta una vez completada la electrificación.
Con más de 250 trabajadores y una capacidad de producción superior a las 110.000 toneladas anuales, la planta de Caparroso es una de las principales instalaciones industriales de Navarra y abastece mercados de España, Portugal, Francia y el norte de África.
La nueva inversión reforzará la posición estratégica de la factoría dentro del grupo Rockwool y contribuirá a dinamizar la actividad económica de la Zona Media de Navarra mediante la generación de empleo cualificado, el impulso a los proveedores locales y el fortalecimiento del tejido industrial.
La declaración como Proyecto de Interés Foral supone así un respaldo institucional a una iniciativa que combina competitividad industrial, innovación tecnológica y sostenibilidad, consolidando a Navarra como uno de los territorios de referencia en descarbonización industrial.