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El aumento de las temperaturas refuerza la necesidad de integrar soluciones pasivas desde el diseño para mejorar el confort y la eficiencia energética.
El aumento de las olas de calor y de las temperaturas extremas está impulsando el uso de estrategias pasivas de protección solar para reducir la demanda energética de los edificios. Según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, C3S, junio de 2026 fue el mes de junio más cálido registrado en Europa occidental, con una temperatura media de 20,74 °C, 3,06 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020.
En España, el inicio del verano ha estado marcado por temperaturas superiores a 40 °C, un escenario que incrementa la necesidad de diseñar edificios capaces de mantener unas condiciones adecuadas de confort sin depender exclusivamente de los sistemas de climatización.
La protección solar forma parte de las soluciones pasivas que permiten limitar la ganancia térmica en los edificios. Cuando la radiación solar atraviesa una superficie acristalada, parte de esa energía se transforma en calor, elevando la temperatura interior y aumentando la demanda de refrigeración.
En este contexto, Bandalux señala que la integración de sistemas de protección solar desde las primeras fases del proyecto arquitectónico puede mejorar el comportamiento energético de la envolvente y reducir el consumo asociado a la climatización.
Las soluciones exteriores con tejidos técnicos interceptan la radiación antes de que alcance el acristalamiento, reduciendo la acumulación de calor en el interior. Esta estrategia resulta especialmente relevante en edificios con grandes superficies acristaladas y puede combinarse con distintos tipos de vidrio para optimizar el rendimiento energético.
Según una simulación energética realizada por Bandalux mediante el software Esbo, un sistema de protección solar exterior equipado con el tejido Screen 351 ebony puede reducir hasta un 70% el consumo energético asociado a la climatización en las condiciones analizadas.
El estudio se desarrolló sobre un espacio de 9 m², con una superficie acristalada de 3,6 m², orientación sur, ubicación en Madrid y un acristalamiento tipo C.
Por su parte, los análisis realizados por la compañía indican que un sistema de protección solar interior con tejido blanco puede reducir hasta un 30% el consumo de aire acondicionado, al reflejar parte de la radiación solar y limitar la acumulación de calor.
Además de disminuir la carga térmica del edificio, estas soluciones contribuyen a regular la entrada de luz natural, reducir el deslumbramiento y mejorar el confort visual, manteniendo la conexión con el exterior. Estas prestaciones resultan de interés en viviendas, oficinas, hoteles y edificios públicos.
Las cortinas plisadas Cellular incorporan una estructura de celdas de aire que mejora el aislamiento de la ventana y aporta beneficios tanto en verano como durante los meses de invierno.
El comportamiento de una solución de protección solar depende no solo del tejido empleado, sino también del sistema de instalación. Los sistemas Zip mantienen el tejido tensado mediante guías laterales, reducen la entrada de luz por los laterales y mejoran la resistencia frente al viento, favoreciendo un funcionamiento estable y un mayor confort interior.
En este ámbito, Bandalux dispone de las soluciones Z-box, Z-box secret y Z-box solar, desarrolladas para adaptarse a diferentes tipologías de proyecto y a superficies de gran formato.
La compañía recomienda incorporar la protección solar desde las primeras fases del diseño arquitectónico para coordinarla con la orientación, el acristalamiento y el resto de los elementos de la envolvente. Esta planificación permite mejorar la eficiencia energética, incrementar el confort interior y adaptar los edificios a unas condiciones climáticas cada vez más exigentes.