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La selección de materiales, el control de las dilataciones y la protección contra incendios resultan claves para garantizar la continuidad operativa.
El crecimiento de la inteligencia artificial, los servicios en la nube y el almacenamiento de datos ha incrementado la demanda de Data Centers con altos niveles de disponibilidad. Desde Jeremias afirman que, en este tipo de instalaciones, los grupos electrógenos constituyen un elemento crítico para garantizar el suministro eléctrico durante un fallo de la red, aunque su rendimiento depende, entre otros factores, del diseño del sistema de evacuación de gases.
Aunque habitualmente se considera una instalación auxiliar, el sistema de escape influye de forma directa en la eficiencia, la seguridad y la vida útil del grupo electrógeno. Un diseño adecuado reduce las pérdidas de carga, facilita las labores de mantenimiento y garantiza que el generador pueda entrar en funcionamiento de forma inmediata cuando se produzca una interrupción del suministro eléctrico.
Los grupos electrógenos de un centro de datos permanecen la mayor parte del tiempo en modo de espera, pero deben activarse en cuestión de segundos cuando se produce una incidencia. Además, se someten a pruebas periódicas de funcionamiento, por lo que los conductos de evacuación trabajan de forma recurrente bajo altas temperaturas y exigentes ciclos térmicos. Por este motivo, el trazado de la instalación, la incorporación de silenciadores y compensadores de dilatación, así como la correcta selección de materiales, deben contemplarse desde las primeras fases del proyecto.
El acero inoxidable es uno de los materiales más empleados en este tipo de instalaciones debido a su resistencia frente a la corrosión, las altas temperaturas y los ciclos continuos de calentamiento y enfriamiento. Asimismo, los sistemas modulares facilitan tanto la instalación inicial como futuras ampliaciones de capacidad, una característica especialmente relevante en centros de datos en proceso de crecimiento.
Otro aspecto determinante es el control de las dilataciones térmicas. La expansión de los conductos durante el funcionamiento puede generar esfuerzos mecánicos sobre soportes, uniones e incluso sobre el propio motor si no se prevén soluciones específicas. La incorporación de compensadores de dilatación, juntas flexibles y una correcta disposición de apoyos fijos y deslizantes permite absorber estos movimientos y mantener la estabilidad del sistema durante toda su vida útil.
La protección contra incendios constituye igualmente un requisito esencial. Los conductos de evacuación suelen atravesar distintos sectores del edificio, por lo que deben incorporar aislamiento térmico y soluciones certificadas en los pasos entre compartimentaciones para preservar la resistencia al fuego y limitar la propagación de un posible incendio.
En conjunto, el sistema de evacuación de gases forma parte de las infraestructuras críticas que garantizan la continuidad operativa de un Data Center. Su correcta planificación mejora el rendimiento de los grupos electrógenos, prolonga la vida útil de los equipos, facilita el cumplimiento de la normativa y reduce el riesgo de incidencias en situaciones de emergencia. Por ello, su diseño debe abordarse con el mismo nivel de exigencia técnica que el resto de los sistemas que aseguran la disponibilidad de estas instalaciones.