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Los datos de uso muestran una cobertura fotovoltaica del 96% en verano y una producción anual superior al consumo eléctrico.
El proyecto residencial Can Naiades, ubicado en Sant Julià d’Alfou, Barcelona, ha obtenido la placa Passivhaus y la certificación CO₂ Casi Nulo, dos reconocimientos que validan el comportamiento energético y ambiental de la vivienda tras su primer año de uso.
Se trata de una vivienda unifamiliar Passivhaus Plus de dos plantas y estructura de madera industrializada, diseñada bajo criterios bioclimáticos y con una envolvente de altas prestaciones. El proyecto arquitectónico fue desarrollado por Tigges Architekt, mientras que el diseño Passivhaus, la ingeniería de instalaciones y los ensayos Blower Door fueron realizados por Praxis Resilient Buildings.
Según los responsables de la certificación, la obtención de la placa Passivhaus acredita el cumplimiento de requisitos relacionados con el control de infiltraciones, la reducción de puentes térmicos y la optimización de la ventilación, aspectos clave para garantizar la eficiencia energética y el confort interior.
La estrategia energética de la vivienda combina medidas pasivas y activas. Entre las primeras destacan el refuerzo del aislamiento térmico, el control de puentes térmicos, la ventilación natural cruzada y el sombreamiento de los espacios.
En el apartado de instalaciones, la vivienda incorpora una ventilación mecánica de doble flujo con recuperación de calor y humedad, basada en una unidad Zehnder ComfoAir Q450 ERV con recuperación entálpica. Este sistema permite renovar el aire interior minimizando las pérdidas energéticas y contribuyendo al mantenimiento de niveles adecuados de humedad relativa durante el invierno.
La instalación se complementa con un sistema Zehnder ComfoClime para el acondicionamiento del aire de impulsión, que ayuda a enfriar y deshumidificar la vivienda durante los meses cálidos. La climatización y la producción de agua caliente sanitaria se resuelven mediante una bomba de calor de alta eficiencia con recuperación de calor.
Los datos registrados durante el primer año de funcionamiento reflejan un comportamiento energético alineado con los objetivos de diseño. Durante el verano, aproximadamente el 96% del consumo eléctrico de la vivienda fue cubierto mediante energía fotovoltaica.
En invierno, la autosuficiencia energética alcanzó el 68%, gracias a la combinación de generación solar y almacenamiento mediante batería. En el balance anual, la instalación fotovoltaica produce alrededor de un 25% más de electricidad de la que consume la vivienda, situando el edificio en un escenario de balance energético favorable.
La certificación CO₂ Casi Nulo, otorgada por Ecómetro, evalúa el proceso de descarbonización del edificio a través de diferentes fases: medición de la huella de carbono, reducción de impactos, compensación de emisiones inevitables, electrificación de consumos y utilización de energía procedente de fuentes renovables.
Este reconocimiento verifica el cumplimiento de una estrategia orientada a minimizar las emisiones asociadas al ciclo de vida del edificio y reforzar su desempeño ambiental.
Tras un año de uso, Can Naiades aporta datos reales sobre consumo, confort y generación renovable, convirtiéndose en un ejemplo de aplicación práctica de los estándares Passivhaus, la electrificación de consumos y la integración de sistemas de ventilación y energía renovable en vivienda residencial.