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La retracción, el secado y la preparación del soporte condicionan el rendimiento y la durabilidad del sistema.
Los morteros autonivelantes se han consolidado como una solución habitual para la regularización de superficies en proyectos de rehabilitación y obra nueva. Su capacidad para generar soportes planos y continuos facilita la instalación posterior de revestimientos como pavimentos vinílicos, madera, resinas o cerámica.
Sin embargo, el comportamiento final del sistema depende de variables críticas como el espesor de aplicación, las condiciones ambientales, la preparación del soporte y el cumplimiento de las recomendaciones técnicas del fabricante. Una ejecución inadecuada puede comprometer la durabilidad del pavimento y generar patologías que afecten al rendimiento del conjunto.
La retracción constituye uno de los fenómenos más relevantes en este tipo de materiales y está directamente relacionada con:
Se distinguen dos tipos principales:
Retracción plástica
Se produce durante las primeras horas tras la aplicación y puede generar fisuración superficial.
Retracción por secado
Aparece durante los días o semanas posteriores debido a la pérdida progresiva de humedad del mortero endurecido. Aunque generalmente no tiene carácter estructural, puede provocar tensiones internas y fisuración si no se controla adecuadamente.
Para minimizar estos efectos se recomienda:
El tiempo de secado está condicionado por diversos factores:
Como referencia general, puede considerarse que 1 mm de espesor equivale aproximadamente a 1 día de secado en condiciones estándar, aunque este valor puede variar según el producto y las condiciones de obra.
Antes de instalar determinados revestimientos resulta imprescindible verificar la humedad residual mediante métodos específicos, especialmente en:
La correcta preparación del soporte es uno de los aspectos más determinantes para garantizar el éxito del sistema.
Antes de la aplicación deben verificarse las siguientes condiciones:
La imprimación cumple una doble función: regular la absorción y actuar como puente de adherencia entre el soporte y el mortero autonivelante.
Para asegurar el correcto comportamiento del sistema es necesario:
Generalmente baja debido al reducido espesor, aunque existe riesgo de fisuración si la imprimación es insuficiente o inadecuada.
Moderada. Se recomienda utilizar formulaciones compensadas y respetar estrictamente los espesores máximos indicados por el fabricante.
Elevada si no se adoptan medidas específicas de control.
Es habitual el empleo de: