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Un local reconvertido en loft demuestra la viabilidad de la certificación EnerPHit en espacios reducidos y climas cálidos.
En el barrio de Poble-sec, un antiguo local comercial de 48 m² se ha transformado en Petit Passiv, una vivienda tipo loft que ha obtenido la certificación EnerPHit Passivhaus. El proyecto, liderado por Andreu Villagrasa, funciona además como espacio demostrativo para la arquitectura pasiva aplicada a rehabilitación urbana.
La intervención ha permitido pasar de una calificación energética F a A, mediante una combinación de soluciones enfocadas en eficiencia energética y calidad ambiental interior:
La integración de estas medidas permite optimizar el comportamiento energético en un espacio limitado, donde la precisión en el diseño es determinante.
El resultado es una vivienda con temperatura estable, bajo consumo y mejora significativa de la calidad del aire interior. La ventilación controlada contribuye a mantener condiciones constantes, mientras que el bajo nivel sonoro de los equipos favorece el confort en un espacio diáfano tipo loft.
El proyecto evidencia la viabilidad de aplicar el estándar Passivhaus en rehabilitación de pequeños espacios urbanos, incluso en climas cálidos. La combinación de ventilación mecánica controlada, aislamiento y sistemas eficientes permite reducir la demanda energética sin comprometer el confort.
Además, el caso pone de relieve la importancia de un enfoque integral en el diseño, donde cada elemento constructivo influye en el rendimiento global del edificio.