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La intervención adapta más de 400 m² protegidos a estándares museísticos actuales con inversión superior a 600.000 euros.
El nuevo Centre d’Art de Banyoles representa una de las intervenciones culturales recientes más relevantes de Cataluña. El proyecto ha transformado un conjunto patrimonial histórico en un equipamiento expositivo contemporáneo, combinando rehabilitación arquitectónica, conservación patrimonial y nuevos usos culturales.
La obra ha sido ejecutada por 118 Studio Works, sobre proyecto de los arquitectos Marc Riera y Francesc Cabré, con promoción del Ajuntament de Banyoles.
La actuación se ha desarrollado sobre los edificios de Cal Moliner y Can Teixidor, integrados en un ámbito protegido declarado Bien Cultural de Interés Nacional, BCIN, con origen en el siglo XIII.
La intervención ha permitido adaptar el conjunto a exigencias museísticas actuales en un plazo de seis meses y con una inversión superior a 600.000 euros.
Entre los trabajos ejecutados destacan:
El proyecto articula más de 400 m² mediante un recorrido continuo que conecta ambos edificios históricos a través de nuevas circulaciones verticales y horizontales.
La solución mejora la accesibilidad del conjunto y permite una experiencia museística unificada sin renunciar a la lectura histórica de cada volumen.
Uno de los recursos principales de la intervención es el uso de acero corten, empleado como material contemporáneo capaz de relacionar distintas etapas constructivas del inmueble.
Su aplicación funciona como elemento de transición entre pasado y presente, interior y exterior, aportando unidad al conjunto y manteniendo visible la diferenciación entre partes históricas y nuevas incorporaciones.
El nuevo Centre d’Art de Banyoles está diseñado para albergar colección permanente y exposiciones temporales. Entre las obras previstas figuran piezas de artistas como Pablo Picasso, Joan Miró, Salvador Dalí, Antoni Tàpies y Rembrandt, en parte procedentes de la colección del escritor Jordi Gimferrer.
El patio de Cal Moliner se configura como uno de los espacios singulares del proyecto. Concebido como extensión del recorrido expositivo, integra restos arqueológicos con pasarelas de madera y zonas de estancia.
La incorporación de mobiliario contemporáneo como Lungo Mare de Escofet refuerza su dimensión pública y su uso ciudadano.
El proyecto incorpora soluciones constructivas específicas para uso museográfico:
La iluminación desempeña un papel clave en la lectura arquitectónica del espacio y en la correcta exposición de piezas artísticas.