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Puertas escamoteables, electrodomésticos ocultos y continuidad de materiales permiten conectar la cocina con salones, comedores y otras zonas de la vivienda.
La firma de cocinas Rekker plantea la integración del equipamiento y las zonas de almacenamiento como estrategia para adaptar la cocina a los espacios abiertos de la vivienda. La propuesta busca reducir la presencia visual de sus componentes funcionales cuando la cocina comparte superficie con el salón o el comedor.
Este planteamiento responde a una configuración residencial en la que la cocina deja de funcionar necesariamente como una estancia independiente y pasa a relacionarse con comedores, salones, jardines y zonas de trabajo o servicio. Esta conexión obliga a considerar tanto las necesidades funcionales como la continuidad del diseño interior.
Para reducir el impacto visual del equipamiento, Rekker recurre a electrodomésticos ocultos, módulos desayunadores, columnas con puertas escamoteables y sistemas de almacenamiento integrados.
Las puertas escamoteables permiten, por ejemplo, mantener determinados módulos abiertos durante su utilización y ocultarlos posteriormente. De esta forma, zonas de trabajo y almacenamiento pueden quedar fuera de la vista cuando no son necesarias.
A estas soluciones se suma la continuidad de materiales y acabados entre los diferentes elementos de la cocina y el resto del interior. El objetivo es evitar una separación visual marcada entre zonas funcionales y espacios destinados a otros usos.
"La mejor funcionalidad es aquella que está presente sin hacerse visible", señala Javier Castilla, CEO de Rekker. Según explica, el planteamiento de la firma pasa por integrar la tecnología para evitar que condicione la composición general del espacio.
La propuesta parte de concebir la cocina abierta como un componente de la arquitectura interior y no únicamente como una agrupación de mobiliario y electrodomésticos.
Esta integración hace que aspectos como la iluminación, las proporciones, los materiales y la relación entre los distintos ambientes adquieran mayor peso en el proyecto. Al mismo tiempo, exige prever desde la fase de diseño cómo se resolverán el almacenamiento, los electrodomésticos y las superficies de trabajo.
Rekker mostrará esta línea de diseño en Sici Valencia 2026, donde prevé presentar un espacio expositivo basado en la integración de los elementos funcionales dentro de la composición arquitectónica.