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Cerámica, vidrio, latón, mármol y fibras vegetales ganan presencia en interiores que buscan mayor calidez, profundidad visual y personalidad.
Con la llegada del otoño, el diseño interior recupera paletas cromáticas cálidas, materiales naturales y superficies con textura. Según Nedgis, plataforma especializada en iluminación de autor, esta temporada pierde peso la estética excesivamente neutra frente a espacios con mayor profundidad visual y una combinación más amplia de acabados.
La paleta de otoño va más allá de los marrones tradicionales. Terracotas, tonos castaños, verdes profundos, corales apagados, arena y crudos se combinan con madera oscura, cerámica, vidrio, latón y fibras vegetales. El objetivo es configurar ambientes menos uniformes en los que el material y su textura contribuyan a definir el carácter del espacio.
En este contexto, la iluminación decorativa permite incorporar estas tendencias sin realizar grandes cambios en el interior. Una luminaria puede introducir un nuevo color, aportar textura a una pared o generar diferentes ambientes mediante puntos de luz.
También adquieren protagonismo las formas escultóricas y los materiales visibles. Cerámica trabajada, hormigón estriado, vidrio soplado, mármol o rafia convierten las luminarias en elementos que participan en la composición del espacio incluso cuando permanecen apagadas.
La tendencia también recupera interiores con una apariencia menos uniforme y una mayor presencia de elementos artesanales. Los tonos vinculados a la naturaleza y las superficies texturizadas facilitan la combinación de piezas de diferentes estilos.
Dentro de esta paleta, el marrón castaño puede combinarse con latón, mientras que la terracota refuerza los tonos cálidos y los verdes oscuros introducen profundidad cromática. El arena funciona como base neutra para integrar materiales, colores y objetos de distintas procedencias.
Nedgis traslada estas tendencias a una selección de luminarias en la que aparecen algunos de los materiales y colores asociados a la temporada. Entre ellas se encuentran Madeleine, de Cosin, realizada en terracota y vidrio opalino; Levels, de Leds c4, con pantallas de vidrio verde; Glow in a dome, de Ebb & flow, que combina vidrio soplado marrón y latón; y Parrot m, de Forestier, fabricada con fibras naturales.
Ostro, de Simone & marcel
Diseñada por Simone & marcel y fabricada en España, esta lámpara de pared utiliza cerámica cruda trabajada en relieve alrededor de un globo de vidrio. Su acabado permite combinarla con madera oscura, textiles cálidos y gamas neutras.
Madeleine, de Cosin
Diseñada por Studio cosin y fabricada en Portugal, combina cerámica terracota y un globo de vidrio opalino. La elección del material y del color conecta con la presencia de tonos arcilla y tierra en el interiorismo.
S4, de Gantlights
Diseñada por Stefan gant y fabricada en Alemania, esta lámpara colgante está realizada artesanalmente en hormigón con acabado coral. Su superficie estriada produce variaciones de luz y sombra y está planteada para espacios como mesas de comedor o zonas de trabajo.
Levels, de Leds c4
Diseñada por Studio nahtrang y fabricada en España, está formada por tres pantallas de vidrio verde. Su composición permite incorporar color y profundidad visual mediante una luminaria suspendida.
Glow in a dome, de Ebb & flow
Diseñada por Susanne nielsen y fabricada en Dinamarca, combina vidrio soplado marrón castaño con una base de latón. La pantalla en forma de campana deja visible la fuente de luz y genera una iluminación difusa.
Tivoli, de It´s about romi
Diseñada por Studio it´s about romi y fabricada en China, combina una base de mármol con un cuerpo de vidrio. El acabado arena facilita su integración en consolas, mesillas y pequeñas mesas auxiliares.
Parrot m, de Forestier
Diseñada por Jette scheib y fabricada en Filipinas, está tejida con hilo de abacá y un difusor de rafia. La combinación de fibras y acabado arena recupera técnicas relacionadas con la cestería y aporta textura a salones y comedores con madera y colores terrosos.
La selección refleja cómo la iluminación de otoño puede utilizarse para introducir color, textura y materiales naturales sin modificar por completo un proyecto de interiorismo. Cerámica, vidrio, hormigón, mármol y fibras ofrecen distintas posibilidades para trabajar la percepción visual y la atmósfera de los espacios durante los meses de menor luz natural.