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La salida temporal o definitiva de viviendas del mercado añadió presión a un territorio que, antes de la catástrofe, ya sufría un desequilibrio entre la oferta disponible y la demanda.
La DANA supuso un fenómeno que afectó gravemente a la provincia de Valencia y dejó importantes consecuencias humanas y materiales.Dos años después de lo sucedido, las consecuencias siguen siendo visibles sobre el parque residencial de algunas de las localidades afectadas.
El precio de la vivienda en la Comunitat Valenciana ha aumentado un 27% estos dos últimos años, en comparación al 26% registrado en el conjunto del terriotorio español, según los últimos datos del INE. Para Robin Decaux, CEO de Equito, empresa tecnológica dedicada a democratizar la inversión inmobiliaria; estas cifras deben enmarcarse dentro de un problema de vivienda mucho más amplio. “La falta de oferta ya presionaba los precios antes de la DANA. En las zonas afectadas, la pérdida de vivienda disponible añadió todavía más tensión al mercado. Cuando la demanda se mantiene y las alternativas se reducen, el resultado es una mayor presión sobre los precios”, explica Decaux.
Según un análisis de Gloval Analytics, los precios en las localidades afectadas por la DANA, aumentaron una media del 16,8% en un año, mientras que la oferta disponible cayó un 22%. El precio por metro cuadrado también refleja una evolución superior en el periodo analizado. Un incremento del 25,7% en la Comunitat Valenciana contrasta con el 20,9% registrado a nivel nacional, según indican los datos de Registradores.
“Cuando una parte de las viviendas deja de estar disponible, quienes necesitan comprar tienen menos alternativas. La DANA no creó el problema de oferta de Valencia, pero sí agravó una situación que ya era compleja en muchos municipios”, señala Decaux.
Además, en el segundo trimestre de 2026, se registró un 5,6% menos de compraventas en la comunidad. Para Equito, es necesario observar y analizar de forma conjunta los precios, las transacciones y la disponibilidad de vivienda, ya que el mercado puede mantener una demanda elevada y, al mismo tiempo, registrar menos operaciones si el número de viviendas disponibles y asequibles resulta insuficiente.
Para Decaux, se trata de un problema estructural de oferta que afecta al conjunto del mercado residencial y explica que la solución consiste en recuperar las viviendas afectadas, rehabilitar el parque residencial existente y facilitar la incorporación de más vivienda al mercado.
“El acceso a la vivienda no mejorará simplemente porque menos personas puedan asumir los precios. Necesitamos ampliar la oferta disponible, recuperar vivienda que hoy está fuera del mercado y facilitar que nuevos inmuebles lleguen allí donde existe demanda real”, concluye Decaux.