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Guía sobre durabilidad del hormigón armado, patologías habituales y principios de reparación según la norma UNE EN 1504.
Desde Anfapa explican que la simbiosis entre el hormigón y el acero, junto con la posibilidad de crear formas mediante moldeo, explica la implantación del hormigón armado en la mayoría de las estructuras actuales. Desde la invención del material por Joseph Monier en 1850 y el inicio de su estudio científico hacia 1890, el tiempo transcurrido permite evaluar con criterio su comportamiento y durabilidad.
Arquitectos y proyectistas como Garnier, Perret, Gropius, Le Corbusier o Aalto supieron explotar el potencial del hormigón armado como piedra artificial moldeable. En obra civil, ingenieros como Freyssinet, Torroja, Nervi o Candela llevaron este material a límites estructurales hasta entonces desconocidos.
Con el paso del tiempo se ha demostrado que el hormigón armado es vulnerable. La contaminación ambiental, la penetración de cloruros en ambientes marinos, el contacto con aguas ricas en sulfatos o la porosidad del material activan procesos de deterioro que comprometen su vida útil.
Estas agresiones generan, fundamentalmente, dos tipos de patologías:
En paralelo, la normativa y la tecnología de materiales han evolucionado. Las normas de diseño incorporan criterios preventivos de durabilidad, y la industria química del cemento ha desarrollado hormigones de reparación adaptados a requisitos específicos de uso y exposición.
El éxito en la reparación y protección de estructuras deterioradas exige la intervención de un profesional cualificado, capaz de inspeccionar, diagnosticar las causas de degradación y definir el método de reparación conforme a los principios de la UNE EN 1504.
La norma UNE EN 1504 establece los requisitos de identificación, comportamiento y seguridad de los productos y sistemas empleados en la reparación y protección, estructural y no estructural, del hormigón. Consta de diez partes independientes:
La parte 9 define las fases del proceso de intervención:
Los métodos se agrupan en 11 principios, asociados a defectos del hormigón y a la corrosión de las armaduras.
Principios 7 al 11. Corrosión de las armaduras
7. Conservación o restauración del pasivado de las armaduras.
8. Incremento de la resistividad eléctrica del hormigón.
9. Control catódico para impedir reacciones anódicas.
10. Protección catódica mediante corriente continua.
11. Control de áreas anódicas para inhibir la corrosión.