por DPArquitectura 13 de julio, 2020 Obras comentarios Bookmark and Share
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Para la rehabilitación de las cubiertas de un centro escolar ubicado en la localidad vizcaína de Sondika, se ha usado Foamglas,  un aislante térmico en vidrio celular incompresible, idóneo para ser usado en cubiertas planas e inclinadas.  

Tras la rehabilitación, el CEIP Gorondagane en Sondika cuenta con cubiertas planas de tipo compacto en dos acabados diferentes: auto protegido mineral y metálico de junta alzada KALZIP. Las dos están acabadas en verde lo que permite una mimetización de la misma en el entorno natural.

Para lograr aislar eficazmente estas cubiertas, se ha empleado el producto Foamglas, un aislante térmico en vidrio celular incompresible, que presenta soluciones de aislamiento en cualquier parte de la edificación. En este caso se ha optado por utilizarlo en la cubierta plana e inclinada.

Las cubiertas compactas Foamglas presentan como elemento común la inexistencia absoluta de puentes térmicos gracias a la estabilidad dimensional del aislante en vidrio celular. Esta estabilidad permite que el aislante se adhiera al soporte, y la falta de movimiento hace posible la fijación al 100% de las telas de impermeabilización, constituyendo un sistema sellado y seguro.

Al disponer la tela en la parte exterior y no presentar puentes térmicos mismo en los casos de acabado con junta alzada metálica, el aislamiento no debe de aumentar su espesor para compensar estos puentes térmicos.

La no absorción de agua del sistema permite garantizar una continuidad del valor Lambda de resistencia térmica del mismo, durante toda la vida del edificio.

En este caso se ha utilizado un Foamglas T3+ y T4+ con valores Lambda inalterables por la humedad o el tiempo, de 0.036 W/mk y de 0.041 W/mk.

La opción técnica permite no solamente la disminución de espesores, sino también garantiza una continuidad funcional de las cubiertas durante muchísimos años al ser un material inorgánico, al que no afecta el tiempo y que no es atacado por las plagas o la humedad. Al mantenerse el vidrio hasta centenares de años intacto, no hay ningún inconveniente que afecte a su eficiencia durante periodos extremamente largos.

En lo que se refiere a las superficies externas como láminas de impermeabilización y acabados metálicos, el mantenimiento deberá ser hecho conforme a las directrices marcadas por cada uno de los fabricantes.

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