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La reparación y el ahorro de recursos ganan peso frente a la sustitución de electrodomésticos y el consumo impulsivo.
En un contexto marcado por el incremento sostenido del coste de la energía y una mayor preocupación por el consumo doméstico, los hogares españoles han incorporado nuevos hábitos orientados a la eficiencia energética y a una gestión más racional del gasto. Así lo refleja el estudio Smart Living Index 2026 elaborado por Beko, que identifica un consumidor más informado, estratégico y enfocado en el ahorro a largo plazo.
El informe señala que prácticas como secar la ropa al aire, utilizar programas eco en los electrodomésticos o apagar completamente los dispositivos se han normalizado en muchos hogares. Estas medidas responden a una búsqueda de ahorro energético sostenido sin renunciar al confort doméstico.
La evolución de los hábitos de consumo también está transformando el mercado de los electrodomésticos. El precio inicial ya no es el único criterio de compra y los consumidores valoran cada vez más aspectos como la eficiencia energética, la durabilidad o la reducción del consumo de recursos.
Según el estudio, un 40% de los españoles prioriza adquirir electrodomésticos eficientes desde el punto de vista energético, mientras que un 38% afirma preferir reparar antes que sustituir un aparato. Además, un 36% muestra interés por productos que permitan reducir costes y consumo de recursos con el tiempo.
Los datos apuntan a un cambio progresivo hacia decisiones de compra más sostenibles y planificadas, donde el ahorro energético deja de ser una respuesta coyuntural para consolidarse como un criterio habitual en los hogares.
Pese a la consolidación de hábitos de ahorro, la adopción del hogar inteligente continúa encontrando obstáculos relacionados con el coste y la confianza en la tecnología conectada.
El estudio revela que un 53% de los consumidores considera que los electrodomésticos inteligentes siguen teniendo un precio elevado, mientras que un 47% expresa preocupación por la reparación y el mantenimiento de estos dispositivos.
La percepción sobre la durabilidad, la facilidad de uso y la fiabilidad tecnológica continúa condicionando la implantación del smart living en España. Sin embargo, el interés por herramientas de monitorización energética sigue creciendo: un 60% de los encuestados considera útil disponer de soluciones que permitan controlar y optimizar el consumo de energía y agua en el hogar.
Manuel Royo, director de marketing de Beko Europe, señala que el desarrollo del hogar conectado dependerá de la capacidad del sector para ofrecer tecnologías accesibles, reparables y fáciles de integrar en la vida cotidiana.
Los resultados del estudio reflejan que el futuro del hogar conectado no dependerá únicamente de la innovación tecnológica, sino también de la capacidad de la industria para responder a tres prioridades cada vez más presentes en las decisiones de compra: ahorro, confianza y accesibilidad.