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122 viviendas sostenibles proyectadas por Adoras Atelier Arquitectura transforman 24.000 m² de suelo industrial degradado en la ladera de Montjuïc en el primer barrio nuevo de Barcelona con vistas al estadio olímpico y al puerto.
Barcelona continúa desarrollando su modelo de regeneración urbana con la transformación del ámbito de Can Clos, en la ladera de Montjuïc. El proyecto O7 impulsa la reconversión de un área de 24.000 m², marcada durante décadas por el abandono de naves industriales y solares vacíos, en un nuevo entorno residencial integrado en la ciudad.
El espacio, considerado durante años una periferia interna, inicia así un proceso de reactivación con la construcción de nuevas viviendas, equipamientos y conexiones urbanas. El Plan Especial Urbanístico prevé un total de 548 viviendas (en su mayoría de protección pública), junto a dotaciones educativas y culturales, además de un sistema de movilidad centrado en el peatón que conectará el barrio con la montaña de Montjuïc y el tejido urbano consolidado.
Dentro de este desarrollo, el proyecto O7 representa la primera intervención construida. Diseñado por Adoras Atelier Arquitectura, incluye dos edificios residenciales que actúan como elemento inicial de transformación del entorno. Uno de ellos ya ha sido entregado y el segundo se encuentra en fase de ejecución, con residentes que ya habitan una zona que hasta hace poco presentaba un estado degradado.
La actuación incorpora un parque urbano que funciona como infraestructura verde, articulando la relación entre ciudad y montaña y facilitando nuevas conexiones peatonales. Las plantas bajas de los edificios se han concebido como espacios permeables, con locales destinados a comercio de proximidad para favorecer la actividad en la calle.
Las 122 viviendas han sido diseñadas para integrarse con el entorno, con terrazas y orientaciones que permiten aprovechar las vistas hacia los huertos urbanos cercanos, el estadio olímpico y el frente portuario. El conjunto incluye sistemas de aerotermia, instalación fotovoltaica con comunidad energética, así como equipamientos compartidos como piscina, gimnasio y espacios de coworking. Además, cuenta con certificación Breeam, que avala su sostenibilidad ambiental.
"Las primeras arquitecturas no son el resultado final de un plan, sino la herramienta que lo hace posible: el mecanismo a través del cual un ámbito residual comienza a funcionar como ciudad", señalan desde Adoras Atelier Arquitectura.