por DPArquitectura 13 de marzo, 2014 Obras comentarios Bookmark and Share
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Es inevitable que el paso del tiempo en los edificios deje su huella como consecuencia del desgaste que produce su exposición a la intemperie. Por este motivo, se está llevando a cabo la primera fase de la renovación de las cubiertas de plomo del Palacio Real de Madrid, obra responde a la necesidad de solucionar los procesos patológicos derivados de la antigüedad del sistema actual.

La empresa encargada de los trabajos es Proiescon, que, siguiendo las directrices prescritas desde Patrimonio Nacional, está abordando los trabajos de acuerdo a los sistemas tradicionales de colocación de un material tan singular como el plomo, “frente a la ventaja que supone su gran durabilidad expuesto a la intemperie, hay que considerar su excesiva deformabilidad y la dificultad en su colocación”, explican sus representantes. Lograr una cubierta estanca que permita la libre dilatación de sus planchas de plomo se consigue mediante las técnicas tradicionales de uniones engatilladas y sujeción con pletinas de cobre.

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