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El arquitecto zaragozano Álvaro Bermudo desarrolla especialmente los campos de la arquitectura, el urbanismo, el interiorismo y la visualización arquitectónica. En 2017 fundó, junto a sus compañeros Ainhoa Iglesias e Ignacio Calvo, el Estudio Dana, con el que han obtenido diversos reconocimientos profesionales, entre los que destaca el primer premio del concurso internacional “Experiential Beer Garden” en Bolonia, Italia, ese mismo año.
¿Cómo definirías la arquitectura?
Para nosotros la arquitectura es el arte de crear espacios que combinan belleza, simplicidad y funcionalidad, buscando siempre enriquecer la experiencia de vivir. Con líneas puras y formas equilibradas, trata de trascender modas para volverse atemporal, ofreciendo entornos prácticos y estéticamente armoniosos que perduran en el tiempo, adaptándose a las necesidades humanas.
¿Qué es lo que te acercó a formarte en esta disciplina?
El proceso creativo de dar forma a ideas, combinando un diseño estético y funcional siempre me atrajo mucho desde pequeño. Construir maquetas o pasar horas dibujando era algo que ya disfrutaba antes de conocer la arquitectura por lo que esta disciplina me pareció idónea para canalizar esas inquietudes que tenía. Una vez dentro de ella, me reafirmo que la considero la profesión más bonita que he podido elegir.
Su aplicación práctica, ¿difiere mucho de lo que imaginaste que sería?
Durante la carrera comienzas a aproximarte a lo que será la práctica profesional desarrollando todo tipo de proyectos y de escalas muy diferentes; pero es al salir de la universidad donde empiezas a tomar contacto de una realidad más tangible. Cuando comenzamos nuestra aventura profesional mis socios y yo, tuvimos una orientación similar a lo que vimos en la carrera atacando todo tipo de proyectos; pero con los años, aprendimos que la especialización era un camino que nos satisfacía más ya que nos permitía profundizar y aprender más de la arquitectura en un ámbito concreto. Por tanto, diría que en mi caso personal no ha diferido tanto, más bien se ha enfocado con más nitidez.
Sois un estudio con 3 cabezas visibles, ¿Existe una visión unificada de cómo abordar un proyecto concreto?
Afortunadamente, o lamentablemente según cómo se mire, los 3 hemos pasado muchas horas juntos como compañeros de carrera y nos conocemos muy bien. Siempre hemos coincidido en la manera de ver la arquitectura y estamos satisfechos con el equilibrio que hemos creado en el estudio. En este sentido, esa armonía se complementa bien entre un perfil más técnico, otro perfil más artístico y otro más sensible en la concepción de la arquitectura. Además, estamos contentos porque el estudio va creciendo y las incorporaciones comparten esta forma de ver la profesión.
Elevada al urbanismo, ¿es la arquitectura un método para ordenar la sociedad?
Rotundamente sí. Debemos utilizar la arquitectura y el urbanismo como herramientas que ayuden a mejorar la vida de las personas, siendo instrumentos que nos pueden conectar los unos con los otros y que al mismo tiempo doten al usuario de su necesaria intimidad. Pasamos alrededor de 2/3 del día en espacios fuera de nuestras casas, incluso elegimos dónde queremos vivir por cómo están diseñados; por tanto, es vital darle la importancia que merecen a esos lugares que recorremos cada día y convertirlos en espacios funcionales, sin olvidarnos de dotarles de un diseño elaborado y cuidado, cosa que en muchas ocasiones se ignora.
¿Tenéis libertad para crear, o hay que plegarse a las instrucciones de la propiedad?
En DANA entendemos esas instrucciones como unas inquietudes de nuestros clientes a las que dar respuesta con total libertad. Desarrollamos un proceso creativo adaptado a cada proyecto y a cada persona bajo la filosofía que prevalece en el estudio. Siempre tratamos de guiar esas inquietudes ajenas a nosotros en la dirección que creemos más adecuada para el proyecto. En definitiva, creemos que es muy necesario tener la capacidad de adaptar la arquitectura a cada situación de los clientes sin imponer un criterio concreto, pero sin dejar de transmitir nuestra perspectiva más personal de la profesión.
¿Qué es lo que inspira tu trabajo?
En el estudio solemos ver y estudiar mucha arquitectura nacional e internacional. Entender otros espacios y saber por qué se han diseñado de ese modo nos ayudan a enriquecer nuestra forma de ver otras ideas y proyectos. Por tanto, esa sería una de las mayores inspiraciones para nosotros, pero sin duda el debate interno es el que, en definitiva, decide qué inspiración se adecúa a cada proyecto.
En ocasiones da la sensación que prima la estética en los proyectos...
En DANA somos unos fuertes defensores del minimalismo como herramienta para abordar la arquitectura y los proyectos en general. Para nosotros, lo estético está en aquello que cumple una funcionalidad con lo indispensable, y cuyos materiales que lo componen dialogan en armonía y serenidad. Por tanto, sí, la estética es muy importante para nosotros, pero no se traduce de un modo gratuito sino respaldado por una función pragmática.
¿Tienes tendencia por algún material en concreto a la hora de planificar tus proyectos?
Solemos trabajar con materiales naturales o de una estética que simule esa naturalidad. La madera o la piedra suelen ser constantes en nuestros proyectos. Por otro lado, otros materiales más elaborados por el ser humano, como puede ser el hormigón o el metal, nos gusta tratarlos desde la sinceridad, exponiéndolos y entendiéndolos en esa desnudez como algo bello y estético.
Cada vez es más importante la economía circular, ¿se puede aplicar realmente a pie de obra?
Sí, en nuestro caso estamos especializados en la rehabilitación y reforma y tratamos de dar segundas vidas a espacios abandonados o en desuso. Consideramos muy importante poner en valor materiales con historia, manteniéndolos en lugar de sustituirlos con fabricados nuevos. Además, muchos proveedores comienzan a implementar estas estrategias en sus medios de fabricación, utilizando materiales reciclados para generar nuevos materiales.
Y, en este mismo sentido, la necesidad de avanzar hacia la descarbonización, ¿condiciona el modelo arquitectónico?
La sostenibilidad es una constante cada vez más presente en la arquitectura, pero también en la sociedad. Cada vez más clientes valoran que sus proyectos tengan bajos consumos de energía y sean respetuosos con el medio ambiente. Desde el estudio compartimos esa inquietud y la implementamos en todos nuestros proyectos.
¿Está preparado el sector de la construcción para plasmar los proyectos arquitectónicos de manera fiel a la idea inicial? Parece que los oficios van desapareciendo...
Recientemente el incremento de la demanda de trabajos vinculados a la construcción está haciendo que se reduzca cada vez más la disponibilidad de diversos gremios. Por nuestra parte, afortunadamente, estamos respaldados por buenos profesionales, pero si que es verdad que notamos cierta escasez en la cantidad de competencia.
¿Como valoras el auge de la construcción industrializada?
Creemos que es una herramienta muy útil y que su evolución será muy favorable para la profesión sobre todo en cuanto a plazos de ejecución de obra se refiere. Dicho esto, también le vemos cierto recorrido en su evolución para poder abarcar de forma más variada otras tipologías de proyectos.
¿Hacia dónde se dirige la arquitectura moderna?
Nuestra sensación es que aparecen, cada vez con más intensidad, constantes como la funcionalidad, la sostenibilidad, el compromiso por el lugar y por el medio ambiente o el respeto y la sensatez en el uso de los medios. Y es bajo estos pensamientos como vemos la arquitectura del futuro.