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En 2026, Barcelona será Capital Mundial de la Arquitectura. Gealan analiza las tendencias clave que definirán proyectos más eficientes, confortables y digitalizados.
Barcelona se prepara para un año clave: en 2026 será Capital Mundial de la Arquitectura, un reconocimiento que sitúa a la ciudad y a España en el centro del debate arquitectónico internacional y refuerza su posicionamiento en innovación y calidad constructiva. En este contexto, Gealan identifica las tendencias que, según sus expertos, marcarán la arquitectura en 2026.
Para Nuria Benedicto, Consultora de Construcción de la compañía para España y Portugal, el escenario de 2026 subraya el papel conjunto de proyectistas y fabricantes. “Este contexto pone en valor la creatividad en el diseño y la capacidad de la industria para responder a exigencias reales del mercado”, explica. El foco, señala, está en integrar eficiencia, confort y diseño desde las primeras fases del proyecto.
La sostenibilidad seguirá siendo el vector central de los proyectos. “Ya no es un valor añadido; es un requisito estructural”, apunta Benedicto. Reducir emisiones de CO₂ y mejorar la eficiencia energética condiciona tanto la selección de materiales como el diseño de la envolvente. En este ámbito, la compañía destaca el uso de soluciones que combinan durabilidad, bajo mantenimiento y materiales con contenido reciclado o de origen renovable, sin comprometer prestaciones ni estética. Un ejemplo es la variante Balance, un PVC bioatribuido a partir de materias primas renovables de segunda generación, como aceites vegetales usados o residuos agrícolas.
El confort se consolida como demanda prioritaria del usuario final. La búsqueda de espacios más luminosos, silenciosos y con temperatura interior estable sitúa a las ventanas como un elemento determinante del bienestar térmico, acústico y visual.
En rehabilitación, la envolvente adquiere un papel estratégico: puede representar hasta el 50% de la fachada, por lo que la sustitución de carpinterías obsoletas es clave para mejorar el rendimiento global del edificio. En este contexto, los sistemas con certificación Passivhaus y acabados Gealan-acrylcolor aportan durabilidad, reparabilidad y estabilidad del color frente a soluciones foliadas convencionales.
La digitalización y el uso de BIM avanzan como palancas para mejorar la precisión, reducir errores en obra y optimizar plazos y costes. Aunque la adopción aún es desigual, el acceso a datos BIM fiables permite definir con exactitud ventanas y perfiles desde el diseño, alineando lo proyectado con lo ejecutado.
Estas herramientas aportan valor desde el inicio del proyecto: arquitectos y promotores pueden configurar soluciones a medida, elegir acabados y tipos de apertura, y simular el comportamiento de los sistemas antes de su instalación. Los plugins integrados en PlanerSoftware facilitan la coordinación entre agentes y agilizan la toma de decisiones.
Con Barcelona como epicentro internacional en 2026, Gealan refuerza su propuesta en la península con sistemas, servicios y herramientas digitales orientadas a una arquitectura más eficiente, confortable y duradera. Cada proyecto se convierte así en una oportunidad para avanzar hacia edificios con mayor calidad técnica y menor impacto ambiental.